Gerenciar en tiempos de crisis

Para Henri Fayol (1916), la gerencia es el arte de “conducir la empresa hacia su objeto, tratando de sacar el mejor partido de todos los recursos de que dispone.” En opinión de Carlos Sabino (1999) es el “nombre que designa el conjunto de empleados especializados, de alta calificación, que dirigen y gestionan los asuntos de una empresa”. De ambas visiones podemos extraer elementos que se relacionan con la dirección y gestión de asuntos administrativos –y de otra índole- en las organizaciones para el logro de sus objetivos.

Hasta este punto, la gerencia pareciera ser una actividad que se circunscribe solo a la acción empresarial, pero resulta que la empresa es el reflejo de las acciones y decisiones tomadas por sus miembros, que a su vez deciden en función de unos objetivos generales y específicos, para cuyo desarrollo tomaron en cuenta el entorno económico, político y social del país al cual pertenece la empresa, así como también, la dinámica regional y global, vinculada al eje de negocios o actividad central de la organización.

En función a esta realidad, la atención que se le debe prestar al entorno se pierde de vista, porque siendo la economía global un sistema interconectado e interdependiente; de la correcta interpretación de sus indicadores y eventos globales, dependerá la conducción de la empresa, y más aún cuando ese entorno lejos de ser predecible, es un espacio de incertidumbre, lo cual dificulta el establecimiento de escenarios válidos para maniobrar y ajustar la estructura con miras en las metas propuestas.

Es así como gerenciar en tiempo de crisis se convierte en un fino arte de complejas repercusiones, donde la información es el principal insumo para sortear adversidades y de su buen procesamiento y análisis dependerá el éxito de nuestra gestión. Es aquí donde la opinión de Karl Von Clausewitz (1832) en su obra: “De la Guerra” posee gran valor, al poner en evidencia que: “Una gran parte de la información que se obtiene en la guerra (mercado) resulta contradictoria, otra parte más grande es falsa, y la parte mayor es, con mucho, un tanto dudosa. Lo que en este caso se puede exigir de un oficial (gerente) es la posesión de “cierto poder de discriminación” que sólo puede obtenerse gracias al juicio y al conocimiento de los hombres y de las cosas (competencias).

Como podemos apreciar, y transpolando el enfoque de Von Clausewitz al mundo gerencial, el manejo correcto de la información es fundamental para el logro de los objetivos de la organización, de la mano de un gerente que pueda interpretar el entorno de manera apropiada, y así aminorar el efecto de la crisis en su gestión, acallando la incertidumbre en cada paso, y transformando las amenazas en oportunidades.

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Acerca de aaronolmos

Economista UCV/Esp. en Finanzas de Empresas UCV/MSc. en Gcia. Empresarial UCV/Doctorando en Gcia. UCV/Docente-Investigador UCAB/CIAP/CIC/UAH e Instituto Internet #EconomíaDigital
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